Cómo montar un setup gaming pequeño en casa: 10 claves para aprovechar al máximo los espacios reducidos
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Publicado el 22 de octubre de 2026

Montar set up gaming en casa es un sueño, al menos que no tengas espacio para eso.
Cuando vives en un piso pequeño o tienes que compartir ciertos espacios de la casa con el resto de la familia, compis o amigos, puede resultar complicado crear tu propio setup. Ese pequeño rincón para ti, tu pequeña guarida podríamos decir.
Pero la verdad es que no necesitas una habitación enorme ni los muebles de última moda para montar tu set up, uno con el que disfrutes y te sientas cómodo, y obvio, también sea funcional.
Hoy quiero facilitarte el montaje y contarte 10 claves para set ups gaming pequeños en casa que yo mismo aplico (algunos estoy en proceso) y te ayudarán a sacar el máximo partido al espacio del que ya tienes, y que también lo podrás usar para estudiar o trabajar.
Ya sabes, cuando tienes poco espacio hay que aprovechar hasta el último rincón.
- 1. Antes de montar tu setup: mide, planifica y conoce tus límites
- 2. Elige el escritorio adecuado para una habitación pequeña
- 3. Usa las paredes para ganar espacio
- 4. Libera espacio de la superficie del escritorio
- 5. Elige periféricos pensados para espacios pequeños
- 6. Almacenaje inteligente
- 7. Organiza los cables para recuperar espacio
- 8. Aprovecha espacios que normalmente ignoramos
- 9. Separa mentalmente tu setup del resto de la habitación
- 10. Diseña el setup pensando en dos usos
- Tu checklist antes de montar un setup gaming pequeño
1. Antes de montar tu setup: mide, planifica y conoce tus límites
Sé que lo que apetece es ponerse a mirar sillas, monitores y decoración, pero el primer paso para montar un setup gaming pequeño es mucho menos emocionante: coger el metro.
Mide el hueco que tienes disponible: ancho, fondo y altura hasta la ventana. Y no te quedes solo en la pared.
Apunta también dónde están los enchufes, hacia dónde abre la puerta, si hay un radiador debajo o un armario que necesita espacio para abrirse. Son detalles que no salen en las fotos de Pinterest y que luego te arruinan la distribución.
Estas medidas orientativas te pueden servir de referencia:
- Fondo de la mesa: unos 60 cm es lo que para mí debe tener como mínimo. En mi caso, si que cabe una 80 que es lo que tengo ahora mismo, pero si no tienes ese espacio, yo al menos me cogería uno de 60 cm si puede ser. Yo tengo un monitor de 27” y me da el espacio de sobra.
- Distancia a la pantalla: La OSHA recomienda entre 50 y 100 cm, así que en una mesa estrecha el monitor no debería quedarte pegado a la cara.
- Espacio para la silla: deja unos 70-90 cm detrás de la mesa para poder sentarte y levantarte sin chocar con nada.
Con las medidas en la mano, haz un plano rápido, aunque sea en un papel. Parece una tontería, pero en dos minutos ves si todo cabe.
No siempre se puede tener todo, y hay que ser consciente de ello por mucho que queramos el último modelo de «x». En un futuro puede que lo tengamos, pero si ahora no tienes espacio suficiente, te vas a ahorrar dinero.
2. Elige el escritorio adecuado para una habitación pequeña
El escritorio es la pieza que más espacio ocupa. La tentación es ir a por la mesa más grande que quepa, pero en un setup pequeño suele funcionar mejor lo contrario: un escritorio compacto, de unos 100-120 cm de ancho, en el que quepa lo que usas todos los días y nada más.
Si dejas el resto del suelo libre, el cuarto respira. Si quieres ver modelos concretos con medidas, en nuestra guía de mejores mesas gaming tienes opciones para todos los tamaños.

Yo no soy muy amigo de los escritorios en L (los he probado, que conste), pero cuando el espacio es limitado, también puede ayudar a aprovecharlo todo mejor, sobre todo, si tienes alguna esquina libre, te puede venir bien.
Las esquinas suelen ser espacio muerto, y con una L puedes poner el monitor en un lado y dejar el otro para trabajar, estudiar o tener el portátil, sin comerte el centro de la habitación.
Después hay otras dos opciones.
Si tienes una habitación muy pequeña o tu espacio de trabajo está en el salón, una buena solución es un escritorio abatible de pared o una mesa plegable. Cuando trabajas, estudias o juegas, lo bajas y cuando terminas lo recoges. Para un portátil, una consola o un setup ligero, va bien.


Otra cosa en la que me fijaría es que tenga almacenamiento integrado: cajones, una balda bajo el tablero o un hueco para la torre. Cada cosa que guardas en la propia mesa es un mueble menos que tienes que meter en la habitación.
Por último, antes de comprar nuevo, date una vuelta por Wallapop. Hay muchísimos escritorios y muebles modulares casi nuevos de gente que se muda o que ha cambiado de setup, a mitad de precio o menos. Y como los muebles modulares se pueden ampliar o reorganizar, si cambias de piso te los llevas y los adaptas al nuevo espacio.
3. Usa las paredes para ganar espacio
Cuando el suelo y la mesa ya están ocupados, la única dirección que te queda es hacia arriba. Las paredes son el espacio más desaprovechado de cualquier setup pequeño, y con estanterías, paneles y baldas puedes guardar un montón de cosas sin ocupar ni un centímetro del escritorio.
Lo más sencillo son los estantes flotantes y que en Ikea lo tienes a buen precio. Unos 2-3 estantes encima del monitor, y ahí puedes colocar mandos, juegos, coleccionables y otras cosas para decorar.
Solo ten cuidado de no colocarlos tan bajos que te des con ellos en la cabeza al levantarte, ni tan altos que tengas que subirte a la silla cada vez que quieras coger el mando.
Nosotros estamos buscando algo similar a esto:


Si quieres algo más flexible, un pegboard o panel perforado es de lo mejor que hay.
En el artículo sobre los accesorios de escritorio imprescindibles de Alicia, ya hablamos de que un SKÅDIS de IKEA es una buena opción te permite colgar auriculares, mandos, cables y pequeños accesorios con ganchos y cestas, y cambiar la distribución cuando quieras sin hacer más agujeros.

Para lo que no usas a diario, piensa en vertical: una estantería alta y estrecha al lado de la mesa guarda lo mismo que un mueble bajo y ancho, pero ocupando la mitad de suelo.
¿Y si vives de alquiler y no puedes (o no quieres) taladrar?
Hay estantes y ganchos adhesivos que aguantan bastante peso, y para decorar tienes los vinilos removibles: le dan personalidad a la pared sin obra y, cuando te vayas, los quitas sin dejar marca. Eso sí, pruébalos antes en un rincón que no se vea, porque con algunas pinturas pueden levantar un poco.
4. Libera espacio de la superficie del escritorio
No sé cuántos monitores gaming (o no) usas tú, pero yo dos necesito sí o sí, pues principalmente para currar y editar. Aunque, también me interesa porque juego y ahora estoy haciendo streaming de pokemon (aquí tienes mi perfil por si te mola y quieres unirte).
Entonces me interesa poner en la otra pantalla el chat y ahí enterarme de lo que va ir diciendo la gente (a ver, esto a futuro jajaja. Sé que al principio no me va a ver ni Peter).

En mi caso, no tengo problema para poner dos monitores, pero tengo unos amigos que son pareja y han montado su empresa y ahora comparten espacio de trabajo, entonces se hicieron con un buen soporte para monitor y así liberar más espacio en su escritorio.
Y un punto muy bueno y, que yo mismo estoy pensando en aplicar, es comprar una lámpara monitor que me estorbaría cero en mi escritorio. Además, la que tengo ahora mismo tiene una luz flojita y no puedo cambiar el modo de iluminación. Esta es la que estoy pensando en comprar, tiene lo que necesito y las valoraciones son buenas.
Quedaría así:


Acabo ya con este apartado, otra cosa que me parece muy útil es el soporte para cascos, pero no otro encima de la mesa, sino que vaya incluido con la tuya (como es mi caso) o añadir un elemento externo.


5. Elige periféricos pensados para espacios pequeños
El teclado es probablemente el periférico que más espacio ocupa en la mesa, y pasarte a uno compacto se nota muchísimo. Por ejemplo:
Un TKL (sin teclado numérico) ya te libera bastante sitio; un 75% mantiene las teclas de función, pero más juntas; un 65% prescinde de ellas pero conserva las flechas, y un 60% es el más pequeño, aunque tendrás que acostumbrarte a usar combinaciones para algunas teclas.
Además de ganar espacio, tienes el ratón más cerca y juegas más cómodo. En nuestra selección de mejores teclados gaming mecánicos tienes modelos compactos que pueden interesarte.
Apostar por periféricos inalámbricos también ayuda mucho: menos cables cruzando la mesa y más libertad para mover el teclado o el ratón cuando necesitas el espacio para otra cosa.
Hoy en día muchos ratones y teclados inalámbricos tienen una latencia que, para jugar en casa, ni vas a notar.

Si conectas muchas cosas, un hub USB o una docking station te permite tener todos los puertos en un solo punto, en lugar de cables yendo y viniendo hasta la torre. Es muy útil si alternas entre el PC y el portátil del trabajo.
Con los inalámbricos llega otro problema: cargarlos. En vez de tener cargadores repartidos por toda la mesa, una estación de carga para el mando, el móvil y los cascos lo concentra todo en un mismo sitio. Y mejor si la puedes poner en una balda y no en el escritorio.
Y una regla que para mí es fundamental: deja sobre la mesa solo lo que usas cada día. El micro de streaming, el mando que usas una vez por semana o el segundo ratón pueden ir a un cajón o a la pared y sacarlos cuando lo necesites.


6. Almacenaje inteligente
En un setup pequeño, cada mueble tiene que ganarse su sitio, y la mejor forma de hacerlo es que haga dos cosas a la vez. Busca escritorios, estantes y soportes con almacenaje incorporado, que te permitan guardar mandos, cables y juegos sin salirte del mueble principal.


Los muebles con doble función son tus mejores aliados. Un puf tipo otomana con almacenaje interno, por ejemplo, te sirve de asiento extra o reposapiés y, a la vez, guarda mandos y objetos pequeños fuera de la vista. Lo mismo pasa con una cama con cajones o un banco con baúl si el setup está en tu dormitorio.
Para que el almacenaje no se convierta en un cajón desastre, usa cajas o cestas del mismo estilo y agrupa por categorías: una para cables y cargadores, otra para mandos y accesorios, otra para juegos. Así sabes dónde está cada cosa y no tienes que sacarlo todo para encontrar un adaptador.
Y una norma sencilla: lo que usas a menudo, a mano; lo que usas una vez al mes, al fondo o arriba del todo.
7. Organiza los cables para recuperar espacio
Si hablase Alicia en este artículo, te diría que no hay cosa que le estrese más en el mundo que ver mil cables por toda la casa. El nivel de agobio que le provoca es increíble.
Y no es solo una manía suya: un estudio de 2025 de la Robert Gordon University, con 501 adultos, encontró que cuanto más desorden había en casa, más emociones negativas declaraban sus habitantes.
También, un experimento de Yale publicado en Neuron en 2024 vio que el desorden visual hace que el cerebro procese de forma menos eficiente lo que estamos mirando Vamos, que un nido de cables a la vista no ayuda ni a jugar ni a trabajar.
La verdad es que a mi tampoco es algo que me haga gracia. Normalmente, los que usamos esporádicamente, los tenemos en un cacharro para que no estén todos desperdigados por la mesa. Es que entre baterías externas y cargadores, se lía una…
Pero también hay unos organizadores de cable que estamos pensando en comprar, para que lo que tienes en el escritorio esté todo en su sitio (como diría mi madre).
Algo así es a lo que me refiero:

Ojo, porque he visto que también te sirve para el coche.
Y si quieres ir un paso más allá, hay tres cosas que cambian mucho el resultado:
- Una bandeja pasacables bajo la mesa para esconder la regleta y los transformadores,
- Bridas de velcro (mejor que las de plástico, porque se reutilizan) para agrupar los cables que van juntos,
- Y un par de clips adhesivos en el borde de la mesa para que el cable del cargador no se caiga al suelo cada vez que lo desconectas. Con eso, la mesa parece otra.
8. Aprovecha espacios que normalmente ignoramos
Cuando crees que ya no te cabe nada más, mira a tu alrededor con otros ojos, porque casi siempre hay huecos que no estás usando.
El primero ni siquiera es un hueco, sino un mueble: el carrito con ruedas. Puedes colocarlo al lado mientras juegas, con los mandos, la consola o el material de estudio, y apartarlo cuando necesites espacio.
El lateral del escritorio también cuenta. Ahí puedes enganchar un soporte para los cascos, un pequeño organizador o una funda para el mando, y lo tienes todo a mano sin ocupar tablero.

La parte inferior de la mesa es otra gran olvidada. Con un soporte bajo la mesa puedes colgar la torre del PC y dejar el suelo libre, y con una bandeja o un cajón adhesivo tienes sitio para la regleta o para guardar cosas pequeñas.
Si tienes un hueco estrecho entre la mesa y la pared, o detrás de la puerta, una estantería alta de poco fondo (30 cm o menos) encaja perfectamente y guarda muchísimo. Lo mismo con los rincones muertos: el espacio detrás de la puerta, entre el armario y la pared o bajo la ventana es perfecto para un estante esquinero o unos ganchos para la mochila y los cascos.
9. Separa mentalmente tu setup del resto de la habitación
Cuando el setup está en el dormitorio o en el salón, es fácil que todo se mezcle: juegas donde duermes, trabajas donde ves series y al final no desconectas de nada. Por eso merece la pena crear una separación, aunque no haya ninguna pared de por medio.
Lo primero, si puedes, orienta el monitor lejos de la cama. En mi caso, no tengo cama detrás, pero en el despacho de Ali si que hay y lo tiene de esta manera.
No tener la pantalla a la vista cuando te acuestas ayuda a que tu cabeza asocie la cama con descansar y no con «venga, una partidita más». Si además colocas el escritorio contra una pared lisa o de lado a una ventana, reduces distracciones y evitas reflejos en la pantalla.
Después, delimita la zona. Con una alfombra pequeña bajo la silla, una lámpara de pie o un tablón de corcho puedes separar visualmente tu escritorio del resto de la habitación. Incluso un metro cuadrado es suficiente si lo distribuyes bien, y esto ayuda a tu cerebro a reconocer el «modo gaming» o el «modo trabajo», aunque sigas estando en tu dormitorio.
10. Diseña el setup pensando en dos usos
Hay una filosofía japonesa que me encanta para este punto: el danshari. Viene de tres palabras que significan algo así como rechazar, desechar y desprenderse, y la idea es quedarte solo con lo que de verdad usas y te aporta algo. Aplicado a un setup pequeño, se traduce en una pregunta muy simple: ¿necesito tener esto aquí fuera todo el rato?
Si el espacio también sirve para estudiar, trabajar o hacer otras actividades, no te limites a crear tu habitación solo para gaming. Un escritorio limpio, periféricos que puedas retirar y almacenamiento cerrado hacen que la misma zona pueda transformarse en un momento. Por la mañana es tu oficina y por la tarde, tu guarida.
Los muebles plegables ayudan mucho en esto: una mesa abatible, una mesa auxiliar que se pliega o una estantería con puerta abatible que hace de escritorio. Cuando no los usas, prácticamente desaparecen.
La silla también importa más de lo que parece. Las sillas gaming con respaldo alto y reposabrazos grandes son muy cómodas, pero ocupan bastante y no siempre caben bajo la mesa. Si el espacio es muy justo, busca una que puedas meter debajo del escritorio o apartar fácilmente con las ruedas.
Para que la habitación no parezca una tienda de informática cuando no estás jugando, apuesta por el almacenamiento cerrado: armarios con puertas, cajones y cajas con tapa. Lo que no se ve no recarga visualmente el espacio.
Tu checklist antes de montar un setup gaming pequeño
Saber cómo montar un setup gaming pequeño no va de tener los muebles más caros ni el último periférico del mercado, sino de pensar bien cada centímetro. Si tuviera que quedarme con tres ideas, serían estas:
- Usa las paredes,
- mantén la superficie de la mesa lo más libre posible,
- y apuesta por muebles que hagan más de una cosa.
Pero añadiría una cuarta que para mí es la base de todo: conoce tu contexto real antes de copiar cualquier setup de Pinterest.
No es lo mismo un piso de alquiler en el que no puedes taladrar que uno propio, ni un cuarto que en verano es un horno (y donde el PC suma todavía más calor) que uno fresquito, ni vivir solo que compartir piso o habitación. El setup perfecto es el que encaja en tu casa y en tu día a día, no el que más likes tiene.
Nosotros seguimos ajustando el nuestro en 65 metros cuadrados, así que si tienes algún truco que te haya funcionado, cuéntanoslo en los comentarios. Seguro que nos lo apuntamos.


